Sala de Ruth Rivera

Se exhiben bosquejos, proyectos arquitectónicos y pinturas de Don Diego Rivera, padre de Ruth Rivera, esta última ya fallecida.

En un entrevista,  la hermana de ruth afirma que, debido a que Diego Rivera no tuvo hijos: “..mi hermana y yo éramos niñas, nos vestían de overol con una camisita azul marino con puntos blancos, un paliacatito y zapatos mineros. Nos regalaba mecanos y materiales para construir cosas. Éramos como obreritas. Mi madre no decía nada al respecto; a ella tampoco le interesaba lo femenino, pero a mi abuela sí, por lo cual, un día que fuimos a verla, quedó impactada por la forma en que nos vestían y nos llevó a una tienda para comprarnos ropa”, se acuerda, divertida, Rivera Marín. También menciona que, a bordo de una camioneta Ford, cuando viajaban los Rivera Marín cantaban las canciones que a Diego le gustaban. Sobre todo los corridos del Bajío que hablaban de caballos y todas las de mariachis.

Ella explica que,  en contra de lo que se dice, “sobre que Frida sufría muchísimo, esa casa era muy alegre. No sufría, era una mujer muy vivaz que tenía dolores por lo de su columna, pero en realidad su vida diaria era de parrandas; la pasaba siempre con amigas y amigos, con música en la casa que siempre también estaba llena de flores”.

Tras la muerte de Diego Rivera, Ruth Rivera heredó la Casa Estudio de San Ángel y se fue a vivir ahí con su marido, Rafael Coronel, y sus hijos (Ruth y Pedro Diego).